En referencia a las entregas de armas de múltiples países a Kiev, el Kremlin advirtió que dichas acciones solo “prolongarán el sufrimiento” de Ucrania porque “no cambiarán” el equilibrio de fuerzas en el combate.
Específicamente, se refiere a múltiples medidas de asistencia hacia el país en guerra con Rusia, incluyendo más de 3.000 millones de dólares de ayuda militar de Estados Unidos, 40 blindados ligeros “Marder” de Alemania y carros de combate ligeros AMX-10 RC, entre otros.
Ante esto, el secretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Nikolai Patrushev, expresó: “Los acontecimientos en Ucrania son nos un enfrentamiento entre Moscú y Kiev, sino que es un enfrentamiento militar de la OTAN, y sobre todo Estados Unidos y Reino Unido, contra Rusia”. Además, agregó que los líderes de la Alianza Atlántica usan a los ucranianos por “temer al contacto directo”.
“En aras de sus ambiciones, occidente prácticamente está destruyendo al pueblo ucraniano, obligando a la población activa a morir en el campo de batalla y llevando al resto de la población a la pobreza”, acusó Patrushev.
Agregado a esto, insistió que la operación militar en Ucrania sirve para “liberar” algunas regiones del país vecino y para finalizar el “experimento sangriento” de las potencias occidentales. Es en este contexto que hoy anunciaron que se hicieron con el control de Bajmutske.