La abogada de la defensa por el juicio por la presunta violación seguida de asesinato de Lucía Pérez en la ciudad de Mar del Plata, consideró este martes que no hubo delito y por ello, su defendido, Matías Farías debe quedar absuelto.
Al análisis de María Laura Solari, el principal acusado del crimen debería quedar libre de pena ya que la falta de consentimiento por parte de la adolescente de 16 años “no pudo ser probada ni remotamente”, además, destacó que según los peritajes, es “altamente probable” que la menor haya consumido cocaína por lo que su muerte sería producto de una asfixia tóxica.
A su vez, la letrada consideró que por la actuación de la fiscal inicial del caso, María Isabel Sánchez, quien había sostenido que la víctima fue empalada y había muerto producto de un dolor por abuso sexual, “debería estar sentada hoy aquí", porque "todo lo que hizo generó una situación y un dolor inconmensurables".
En el contexto de su alegato, el cual comenzó este mismo martes, Solari sostuvo que "Todo lo que afirmó en el comienzo la doctora Sánchez es falso y no existirá forma de borrar esa idea", al mismo tiempo que negó el presunto empalamiento a Lucía Pérez.
Por otro lado, la abogada de Matías Farías, consideró que la víctima “tomó libremente y bajo ninguna presión la decisión de ir a encontrarse” con su defendido en la mañana del 8 de octubre, apenas un día después de haberlo conocido, al tiempo que sostuvo que "surgió onda entre ellos (Pérez y Farias) y ambos decidieron pasar un buen momento entre ellos ese sábado”. Por lo tanto, aseguró que es “absolutamente falso” lo expuesto por el fiscal Leandro Arévalo, quien había señalado que el acusado había insistido a la víctima de pactar un encuentro en su casa.
Asimismo, la defensora repasó los últimos chats mantenidos entre Farías y Lucía, y afirmó que fue ella quien planeó el encuentro y que no lo hizo "motivada por estupefaciente alguno", como aseguraron los acusadores, ya que "de hecho, ya contaba con drogas en su poder".
En cuanto a la falta de consentimiento que la parte querellante expuso, Solari subrayó que no existe ni un solo dato que compruebe "que Lucía no consintió esas relaciones sexuales", por lo que también remarcó que el cuerpo de la víctima no presentaba “ningún signo de ataduras, ningún golpes, nada que haga pensar que hubiese sido sometida".
La abogada defensora analizó los resultados de los peritajes e indicó que de acuerdo a la Asesoría Penal de la Suprema Corte bonaerense "ante la ausencia de lesiones y la presencia de marihuana y cocaína en todos los fluidos de Lucía", se podría pensar que fue "altamente probable" una "asfixia tóxica que derivó en una congestión pulmonar y edema".
"No existe ninguna prueba de que Farías le dio droga a Lucía esa mañana", ratificó la defensora además de sostener que en el caso de que sí lo hubiera hecho, "fue consumida voluntariamente" y que él "jamás pudo representarse el resultado fatal".