Los dos policías imputados por el asesinato de Blas Correa, quien falleció tras recibir un disparo en agosto de 2020 en la ciudad de Córdoba, fueron condenados hoy a prisión perpetua.
Lucas Damián Gómez, de 37 años, y Javier Catriel Alarcón , de 33, fueron considerados culpables por homicidio calificado por ser integrantes de la Policía, agravado por el uso de arma de fuego, y también por la tentativa de homicidio, dado que Correas iba en un auto con otros cuatro amigos, a los que presuntamente torturaron.