La polémica comenzó en el clásico de Avellaneda cuando el árbitro Yael Falcón Pérez cobró un penal a favor de Racing. El reclamo de los jugadores de Independiente fue que la infracción había sido fuera del área, lo que no fue advertido por el juez. Iban 36 minutos del primer tiempo cuando Javier Vallejo empujó a Facundo Mura y Falcón Pérez cobró el penal a favor de la Academia, considerando que la falta había sido dentro del área. Las imágenes de la transmisión dejaron dudas sobre el lugar en que se produjo el empujón. Sin embargo, el VAR no corrigió la determinación del juez principal, quien tampoco se acercó al monitor del costado del campo de juego a revisar la acción. Fue así como Matías Rojas logró que el marcador pasará a un 1-1.
El enojo de los jugadores de Independiente: Los jugadores del Rojo vieron la acción en el vestuario durante el entretiempo. Esto motivó que salieran a jugar la segunda parte con mucha bronca: sentían que habían sido perjudicados. Cuando el árbitro apareció en el campo de juego, todos los futbolistas del Rojo lo increparon y le reclamaron por el penal que le había dado al rival.