Tres policías acusados de torturas seguidas de muerte a Sebastián Ponce de León, un chef de 32 años al que habían detenido el 31 de enero de 2019 y falleció diez días después tras sufrir una golpiza fueron declarados inocentes por un jurado popular en la localidad chaqueña de Barranqueras.
Sebastián Darío Romero y Cristian Alfredo Chamorro, quienes llegaron al debate en libertad pero imputados por el delito de "torturas seguida de muerte" y Carlos Rodríguez, también en libertad, acusado de "omisión de evitar torturas".
La fiscal Graciela Griffith Barreto consideró que Romero y Chamorro tenían que ser declarados culpables por "haberlo maltratado en ese período de doce minutos en el traslado" del patrullero y "producirle sufrimiento que puede ser equiparado con la tortura".
Además, sostuvo que "esas lesiones le producen luego la rabdomiólisis (ruptura de los tejidos musculares que libera una proteína dañina en la sangre) y la muerte, por eso les pido un voto de culpabilidad para ambos por el delito de torturas seguido de muerte", mientras que en el caso de Rodríguez lo acusó por no haber evita las torturas.
El abogado Roberto Sotelo, querellante en representación del Comité de Prevención contra la Tortura, agregó que "los médicos que trabajaron en el cuerpo de Sebastián llegaron a la conclusión que la brutal golpiza que sufrió fueron la causa directa de la rabdomiólisis que llevó a una falla multiorgánica que le ocasionó la muerte", por lo que agregó: "Unos torturaron y lo golpearon, otro no hizo nada."
Mientras que el abogado Hugo Fernández Liras, representante de la hija de Ponce de León, aseguró que "murió por una feroz golpiza" y pidió que los tres sean declarados culpables. "Yo no pido solamente justicia para Sebastián, les pido esperanza para los que andamos de a pie, para los que no tenemos poder, para los que estamos del otro lado", exclamó.
Por otra parte, la abogada Olga Mongelos, defensora de Romero y Chamorro, sostuvo que los efectivos "se defendieron" y que el chef era consumidor de "cocaína".
"Detrás de esto había un gran interés económico” sostuvo al tiempo que advirtió: “Si mis asistidos son declarados culpables van a querer ir contra todos porque es contra la provincia del Chaco y somos todos", resaltó.
Y el abogado Sebastián Quintana, representante de Rodríguez, también les pidió que declaren el veredicto de "no culpabilidad".
"Piensen que a Sebastián Ponce de León no lo mató la Policía, lo mataron sus malas decisiones que tuvieron que ver con las adicciones y con la violencia hacia la mujer, eso lo llevó a él al desenlace fatal, triste pero real, que fue lo que sucedió en esta causa", justificó.
Luego de los alegatos, el juez técnico encargado de dirigir el debate, Ernesto Azcona, escuchó el veredicto de "no culpable" a cada uno de los acusados.
Sebastián Ponce de León fue detenido el 31 de enero de 2019 en Barranqueras por motivos que nunca quedaron esclarecidos aunque para la defensa aseguró todo se inició por una denuncia de "violencia de género".
"Se trató de una detención arbitraria por una falsa denuncia, a él se lo llevaron caminando porque estaba en óptimas condiciones, según lo declarado por todos los testigos, y recién el 2 de febrero nos llamaron desde el hospital porque tenían que pedir autorización para hacerle diálisis", explicó Nicolás, hermano de la víctima.
De acuerdo a la pesquisa, tras pasar por Medicina Legal, fue trasladado en un patrullero al Hospital Perrando, de Resistencia, donde llegó con golpes. Los médicos le diagnosticaron una severa falla renal a raíz de la rabdomiólisis y murió diez días después.