Tres instructores y un coordinador de la Policía de Río Negro fueron condenados a prisión hoy tras un juicio por jurados a penas de cumplimiento efectivo por la muerte del oficial Gabriel Mandagaray, quien en 2021 murió ahogado cuando realizaba el curso de ingreso a un cuerpo especial de la fuerza provincial.
Los cuatro acusados habían sido declarados culpables por un jurado popular el 12 de mayo y hoy recibieron el monto de las penas que deberán cumplir, condenados por los delitos de homicidio culposo y abuso de autoridad en perjuicio de Madagaray, mientras que uno de ellos, además, por lesiones leves que tuvo como víctima a otro de los ingresantes.
La condena fue dictada por un tribunal oral de la ciudad de Viedma tras cinco jornadas ante un jurado popular más otras tres jornadas de cesura, y recayó sobre Alejandro Gattoni, quien recibió 4 años y 10 meses de prisión; Alfredo Nahuelcheo, 4 años y seis meses de cárcel; y Maximiliano Vitali y Marcelo Contreras, 4 años y tres meses.
Además de la pena de cumplimiento efectivo, todos ellos recibieron inhabilitaciones para desempeñar funciones policiales.
De acuerdo con la acusación, todo comenzó el 12 de abril, a 40 kilómetros de Bahía Creek, donde los instructores y el coordinador hicieron ingresar a los cursantes en un estanque de agua para luego iniciar la caminata hasta la playa en la que acamparon hasta el día siguiente.
En ese marco, los cadetes padecieron "excesivo desgaste físico y psicológico que les generó heridas en los pies, las manos y complicaciones psicológicas". También fueron obligados a soportar prácticas humillantes como "orinarlos, colocarse máscaras de excremento de animal sobre sus rostros y hacerlos ingresar al mar a altas horas de la madrugada sin ninguna medida de seguridad".
Para los acusadores, el 15 de abril de 2021, en el marco del entrenamiento, Mandagaray fue obligado a ingresar al mar junto a dos compañeros con el uniforme policial completo, incluido los borceguíes y todas las armas reglamentarias. Previamente, Mandagaray había manifestado que "no sabía nadar", lo que no fue tenido en cuenta, dado que el oficial y sus dos compañeros fueron instados a ingresar al agua cargando entre los tres un tronco de unos dos metros de largo.