El ROV (acrónimo en inglés de “vehículo operado remotamente”) fue bautizado Páncora por el cangrejo que habría vivido en los océanos y en algún momento penetró en los cuerpos de agua dulce: el mismo trayecto que habría hecho Nahuelito.
Las explicaciones menos espectaculares atribuyen sus avistajes a huillines (nutrias) que nadan en fila, a troncos a la deriva o a burbujas de gas que agitan la superficie.
Los creadores de Páncora (el ingeniero nuclear Pedro Nowakowski, el técnico informático Leonardo Leocata y la emprendedora Mariana Kozulj) lo guiaron hasta profundidades inéditas, para obtener registros únicos.