Un sujeto fuera de control fue detenido cuando agredía a una mujer en inmediaciones de una cancha de fútbol, minutos antes de ser trasladado lesionó a dos empleados de la fuerza provincial y rompió el vidrio de un patrullero con la cabeza.
La víctima de la agresión trató de evitar que la Policía intervenga: “no se metan” manifestó, según dijo un testigo del hecho. Pero la fuerza no podía permitir que siga el ataque y por eso decidió actuar.
Sin embargo, el violento también se tornó agresivo con los uniformados y agredió a dos de ellos con golpes en el rostro. La suerte del atacante estaba echada. Fue reducido y trasladado a la dependencia policial en carácter de detenido, involucrado en una causa por la agresión a la mujer y la resistencia a los efectivos policiales.