El Gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, presentó al Gobierno Nacional una solicitud para implementar medidas que aseguren la estabilidad en el sector frutícola y garanticen la cosecha de fruta de pepita de este año. La iniciativa fue comunicada a través de notas enviadas al ministro de Economía, Luis Caputo, y al secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Sergio Iraeta, en las que remarcó la necesidad de financiamiento y postergación de cargas fiscales. El mandatario provincial planteó que la fruticultura es una actividad clave para la región, afectada ante el contexto de desfinanciamiento que pone en riesgo la producción. En este sentido, solicitó el diferimiento del pago de las cargas sociales correspondientes a las actividades de cosecha y empaque durante un periodo de 12 meses, a partir de febrero. Esta medida, explicó, aliviaría la presión fiscal sobre los productores en un momento crítico. Otra de las propuestas incluyó líneas de crédito accesibles para pequeños y grandes productores, necesarias para garantizar la mano de obra, preservar los niveles de exportación y asegurar la sanidad en los cultivos. Además enfatizó que la actividad frutícola en las provincias de Río Negro y Neuquén genera más de 60.000 puestos de trabajo y produce anualmente 1.150.000 toneladas de peras y manzanas, de las cuales un 35% se destina a la exportación.