El hecho ocurrió poco después de la medianoche. Según relató una de las víctimas, los dos ladrones entraron al local sin forzar la puerta.
Minutos después, la dueña del comercio se presentó en la unidad policial de la zona para denunciar lo ocurrio. Allí detalló que uno de los ladrones tenía el rostro cubierto, era de contextura delgada, vestía ropa oscura y medía cerca de 1,90 metros. Este sujeto fue quien apuntó con un arma de fuego a la cabeza de quien estaba atendiendo el local y le dijo: “Flaco, quedate quieto, no hagas nada, quedate tranquilo porque yo a esta gente le debo”. Luego, le dio un golpe de puño en el rostro, causándole una lesión en el labio.
El segundo asaltante no tenía el rostro cubierto, y fue reconocido por las víctimas. Presentaba varios tatuajes en la cara: en la frente, la palabra “RUBI”, y en la mejilla, las inscripciones “CATERINE” y “ALAN”. Ahora la policía ya tendría identificada a esta persona.