La víctima del robo comenzó a gritar y a correr detrás del delincuente, lo que permitió que el personal uniformado iniciara una persecución por la calle Buenos Aires hacia Guido. Durante la huida, el sospechoso descartó del teléfono, el cual fue recuperado por la mujer. Finalmente, el individuo fue alcanzado y reducido en la intersección de las calles Guido e Irigoyen. Allí fue identificado por la policía, y quedó aprehendido bajo la figura de “robo en grado de cuasiflagrancia”. El detenido quedó a disposición de la Justicia para avanzar en las actuaciones correspondientes.