El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, combinó este miércoles una defensa de su situación judicial con fuertes críticas a la oposición durante su informe de gestión en el Congreso Nacional de la Nación Argentina, donde negó la existencia de irregularidades en su patrimonio y aseguró que “no hubo delito” en las causas que lo involucran por presunto enriquecimiento ilícito.
En el recinto de la Cámara de Diputados de la Nación Argentina, y con la presencia del presidente Javier Milei y parte del Gabinete, Adorni explicó la situación vinculada al viaje de su esposa, Bettina Angeletti, en una delegación oficial hacia Nueva York a bordo del ARG 01. Según afirmó, la Justicia ya había determinado que no existió ninguna irregularidad.
“Se concluyó que la documentación vinculada al manifiesto de vuelos y las resoluciones aprobatorias no representan ninguna irregularidad”, sostuvo, y remarcó que la causa fue archivada. “No hubo gasto de viáticos, alojamiento ni ningún tipo de erogación del Estado”, agregó, insistiendo en que “la misión fue debidamente autorizada y no hubo delito”.
El funcionario también rechazó acusaciones sobre presuntos conflictos de interés y desmintió vínculos contractuales entre el Estado y su entorno, incluida la productora de la TV Pública vinculada al periodista Marcelo Grandío. A su vez, negó “ni directa ni indirectamente” la existencia de contratos con su esposa, Bettina Angeletti.
Adorni aseguró además que sus viajes personales fueron financiados de manera privada y que no existieron aportes estatales. “El Estado Nacional no registra ningún pago de costos sobre mis viajes personales”, afirmó, al tiempo que reiteró que su próxima declaración jurada reflejará su patrimonio completo.
En paralelo a su defensa judicial, el jefe de Gabinete utilizó gran parte de su exposición para lanzar duras críticas políticas. Acusó al kirchnerismo, a sectores empresarios y a algunos medios de comunicación de haber impulsado una “operación golpista” durante el año pasado para, según dijo, obstaculizar la gestión del Gobierno.
“El kirchnerismo intentó desestabilizar durante la campaña, generando una corrida cambiaria y suba de tasas”, afirmó, y sostuvo que esas acciones afectaron la economía y retrasaron el proceso de recuperación.
Con el respaldo visible de Javier Milei y de la secretaria general de la Presidencia Karina Milei desde los palcos, Adorni defendió el rumbo económico del Ejecutivo, destacó la reducción del déficit y aseguró que la inflación continúa su descenso.
“Recibimos un país en crisis”, señaló, al enumerar problemas estructurales como déficit fiscal, pobreza y caída de la actividad. En ese marco, afirmó que el Gobierno logró superávit fiscal y una reducción del gasto público.
Hacia el final de su exposición, Adorni rechazó nuevamente todas las acusaciones en su contra: “No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia”, concluyó, cerrando una jornada marcada tanto por su defensa personal como por un fuerte tono político frente a la oposición.