El cine argentino atraviesa un momento delicado en las salas comerciales. Durante el primer semestre del año, las películas nacionales apenas alcanzaron el 3,6% del total de entradas vendidas en el país, de acuerdo con datos oficiales del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (INCAA) a los que accedió la agencia Noticias Argentinas.
En términos concretos, se emitieron alrededor de 10,5 millones de tickets para producciones nacionales en lo que va del año, muy por debajo de los registros del mismo período del año anterior. El sistema de medición surge de una fiscalización automática que se realiza en las salas generales comerciales de todo el territorio argentino.
El contraste con los tanques internacionales es contundente. Mientras la oferta local lucha por captar espectadores, la llamada “temporada alta” del cine tiene como una de sus grandes protagonistas a El Diablo viste a la moda 2, que ya superó los 1,5 millones de espectadores y se mantiene en la parte alta del ranking de taquilla. Sin embargo, las miradas del mercado están puestas en el desempeño de Toy Story 5, que acaba de estrenarse y se perfila para liderar la recaudación.
La película argentina más vista y el resto de la cartelera
Entre los títulos nacionales, la producción más convocante hasta ahora fue La virgen de la tosquera, dirigida por Laura Casabé. Estrenada a fines de febrero, logró atraer a unos 90 mil espectadores y se posicionó en el puesto 25 del ranking general de la cartelera, una ubicación que refleja el desafío que enfrentan las producciones locales para competir frente a los grandes estrenos de Hollywood.
El dato se vuelve aún más preocupante al revisar el comportamiento del resto de las películas argentinas. Según el INCAA, los otros 100 títulos nacionales que llegaron a las salas sumaron en conjunto unas 288 mil entradas vendidas. En el extremo inferior, hay producciones que apenas registraron 11 tickets, una cifra que grafica la dificultad para sostener estrenos en pantalla y lograr visibilidad.
Factores que explican la caída y desafíos del sector
Especialistas del sector señalan varios factores detrás de este escenario: la fuerte competencia del streaming, el encarecimiento del costo de vida que relega al cine como salida de ocio, la concentración de pantallas en manos de grandes cadenas y la escasa inversión en promoción para el cine nacional. A eso se suma la tendencia de los distribuidores a privilegiar producciones con garantía de taquilla, lo que reduce el espacio para propuestas independientes.
- Participación del cine argentino en el semestre: 3,6% del total de entradas.
- Película nacional más vista: La virgen de la tosquera, con 90 mil espectadores.
- Más de 100 títulos argentinos en cartel, con ventas muy desiguales.
- Tanques extranjeros dominan la taquilla, encabezados por El Diablo viste a la moda 2 y el reciente estreno de Toy Story 5.
La baja participación del cine nacional en salas comerciales refuerza la discusión sobre políticas de fomento, diversidad de la oferta y acceso del público a producciones argentinas.
En este contexto, el sector audiovisual mira con atención las próximas decisiones del INCAA y de los distintos actores de la industria. La supervivencia del cine argentino en pantalla grande dependerá no sólo de la calidad de las producciones, sino también de estrategias de exhibición y distribución que permitan recuperar espectadores y acercar las historias locales a un público cada vez más fragmentado.